llegando a Buenos Aires y siempre el mismo sentimiento.
Largo viaje entre aviones, aeropuertos y países muchos... en una semana poco tiempo para conocer y saber de otros sitios. El regalo al fin del viaje, Buenos Aires.
Hoy en BA, sentados en el mismo sitio y caminando las mismas calles... las historias de siempre.
Corriendo a comprar Havanna, galletitas de limón, bananita dolca, tita, rodhesia, marroc, jajaja avisar a la flia y pasearnos por el barrio, una vez más.
Si todo parece que no hubiera cambiado que fuera igual.
Aunque cambia, claro que cambia pero uno mira con los ojos del amor y aún se puede.
Nos queda la esperanza.
1 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





No hay comentarios:
Publicar un comentario