esta vez va por nosotros.
Hace años cuándo recorrí Auschwitz y me conmovió hasta la última fibra de mi cuerpo, corazón y alma ni imaginaba que años más tarde en Buenos Aires existiría como Museo la ESMA.
Hace años cuándo recorrí Auschwitz y me conmovió hasta la última fibra de mi cuerpo, corazón y alma ni imaginaba que años más tarde en Buenos Aires existiría como Museo la ESMA.
Aún no sé si me atrevo a entrar, a verlo, a recorrerlo y sentir el dolor que aún esta ahí que no se ha ido.
El dolor de las víctimas y sus familias, un dolor que no se borrará.
No habrá olvido y ni perdón.
El Museo de lo que no debió ser, de lo que ya no debe ser NUNCA MAS.
El Museo de NUNCA MAS para que la memoria nos guarde y no olvidemos. Sólo nos resta aprender.
El Museo de lo que no debió ser, de lo que ya no debe ser NUNCA MAS.
El Museo de NUNCA MAS para que la memoria nos guarde y no olvidemos. Sólo nos resta aprender.





No hay comentarios:
Publicar un comentario